miércoles, 29 de abril de 2009

Carta final

Es cosa resuelta, Mi a Amor: quiero morir y te lo participo sin ninguna exaltación romántica, con la cabeza tranquila.

Nunca leeras esta líneas, mi adorada pero pronto yacerán en la tumba los despojos de este desgraciado, que en los últimos instantes de su vida no encuentra placer más dulce que el placer de pensar en ti.

He pasado una noche terrible: con todo, ha sido benéfica, porque ha fijado mi resolución. ¡Quiero morir! Al separarme de tu lado, un frío inexplicable se apoderó de todo mi ser; refluía mi sangre al corazón, y respirando con angustiosa dificultad pensaba en mi vida, que se consume lejos ti, sin alegría, sin esperanza. ¡Ah!, estaba helado de espanto.


Apenas pude llegar a mi alcoba, donde caí de rodillas, completamente loco. ¡Oh Dios mío!, tú me concediste por última vez el consuelo de llorar. Pero ¡qué lágrimas tan amargas! Mil ideas, mil proyectos agitaron tumultuosamente mi espíritu, fundiéndose al fin todos en uno solo, pero firme, inquebrantable: ¡morir! Con esta resolución me acosté, con esta resolución, inquebrantable y firme como ayer, he despertado: ¡quiero morir! No es desesperación, es convencimiento: mi carrera está concluida ¿por qué te lo he de ocultar? Es preciso que uno de los tres muera, y quiero ser yo.


¡Oh vida de mi vida! Más de una vez en mi alma desgarrada ha penetrado un horrible pensamiento: matar a tu marido... o quitarme la vida. Sea yo, yo solo; así será.



Estaba tranquilo al comenzar esta carta, y ahora lloro como un niño. ¡Tanto martirizan estas ideas mi pobre corazón!


¿Qué importa que Alvaro sea tu esposo? ¡Tu esposo! No lo es más que para el mundo, para ese mundo que dice que amarte y querer arrancarte de los brazos de tu marido para recibirte en los míos es un pecado. ¡Pecado!, sea. Si lo es, ya lo he de expíar en el infierno. Ya he saboreado de ese pecado sus delicias, en sus infinitos éxtasis. He aspirado el bálsamo de la vida y con él he fortalecido mi alma.


Sereno y tranquilo voy a llamar a la puerta de bronce del sepulcro. ¡Ah, he de morir por tu felicidad, sacrificándome por ti! Con alegría con entusiasmo he de abandonar este mundo, seguro de que mi muerte afianza tu felicidad.

Pero, ¡ay!, sólo algunos seres privilegiados logran dar su sangre por los que aman y ofrecerse en holocausto Para centuplicar los goces de sus preciosas existencias.

Deseo que me entierren con el traje que tengo puesto, porque tú lo has bendecido al tocarlo. Prohibo que me registren los bolsillos. y que me quiten los zapatos.

¡Ah!, nunca sospeché que aquel principio tan agradable de vivir aquel tiempo contigo me condujese a este fin. Ten calma, te lo ruego; no te desesperes... tengo en mi mano el boleto al otro mundo... un frasco de veneno, algo que actúa rápido y se extiende por las venas, de tal modo que aquel que esta cansado de la vida cae muerto y el ultimo aliento sale de su cuerpo con el ímpetu de la pólvora inflamada cuando huye del vientre del cañón.

¡Sea lo que ha de ser! Mi amor... ¡Adiós, adiós!

domingo, 26 de abril de 2009

Albur de Amor

Que el amor sea con nosotros,
errantes en círculos perpetuos
donde todo empieza en cada punto.




Nota: Los albures son una oración que tiene un elemento de creatividad y son considerados como juego de palabras; mas el tono y calidad frecuentemente puede otorgarles cualidades agresivas, ofensivas y vulgares

Capricho

Hoy no quería otra cosa que no fuera estar contigo

la reserva especial

Me sigue gustando mirarte, verte hablar con los demas, verte sonreir o cambiar tu cara; ver tus ojos abrirse, tus ojos fijarse; tu sonrisa brillar y esconderse. A menudo vuelve a mi tu imagen cuando camino y me sorpende sentirme así despues de tanto.

jueves, 23 de abril de 2009

muchas letras

A menudo asistimos a largas conversaciones o monólogos en forma de discurso que no buscan otra cosa que llenar el hueco de las exigencias puntuales. Se ha perdido la concisión, la fuerza del concepto en el mensaje. Hablamos mal y más de la cuenta. Es un hecho.

En la Literatura ocurre lo mismo. ¿Cuántas veces hemos leído un libro al que le sobran un montón de páginas tediosas que nos desesperan por su vaciedad? Yo, demasiados, a qué negarlo.

Todo esto viene a cuento de una frase que me he encontrado por casualidad y cuya autoría se atribuye al dramaturgo William Shakespeare: “La brevedad es el alma del ingenio.” Esta cita me recordó un relato breve y que viene a ilustrar, creo, la fuerza de las palabras no dichas y/o escritas frente a la fortaleza del concepto.

A veces, lo que no se expresa es mucho más importante que lo se dice.


"El principio del fin"

Ocurrió de madrugada, antes mucho antes de que el despertador atronase mis oídos. Recuerdo que me desperté sin titubeos, no como siempre lo hacía, manteniendo los ojos cerrados mientras buscaba fuerzas para rechazar la llamada de la responsabilidad.

Esta vez abrí los ojos al instante y me incorporé en la cama. Y debio haber sido un pensamiento, un sueño, algo que me desperto.


- Tenía que llegar – pense.

Sólo entonces comprendí que aquel silencio tuyo y aquel exeso de cartas mio no significaban otra cosa, que aquello era el principio del fin.
¿Qué otra cosa podía ser?

Aquellos tiempos

tontos jovenes que aun no lamentan haber nacido,
niños que esperan a ser bendecidos
y en la esquina de Alcalá con Montesa
el señor Cayo pregunta sin cesa: “¿Dónde me hayo?”.

En la Gran via todos regresan de
su trabajo al terminar su día
que hoy es una noche sin pan ni alegría.
Las luces comienzan a verter deseo
en jóvenes dicipulos de Prometeo dicen:

las niñas bonitas no pagan dinero.
“Guarda, preciosa, en el bolso el monedero
que aquí quien paga es el caballero”.


En memoria de esta noche comienzo un soneto
en el que expresó mi deseo
y sigo vagando buscando algún buen bar
donde descansar mis huesos
quejosos, pero no lo encuentro.

Infames locales hay por estos rumbos,
borracheras que la gente se pone sin sentido
¿qué hay que celebrar?
¿Qué ganó el Barsa?
A la mierda todo, sólo pido pasar el tiempo
como los de antes.


¡Qué tiempos aquellos cuando soñabamos
y nos conformabamos con hablar
sobre los resultados de las aventuras
con alguna fulana
y olvidabamos de pensar en el dinero que habíamos
gastado en aquella fiesta con aquella mujer generosa
que nos la chupaba por tan poca cosa.

Ya nada es lo mismo, no quedan en pie
los buenos momentos, los actos de Fé.
aquellas aves de paso hace tiempo que
han emigrado y yo, como aquel poeta,
con estas letras me despido

Animo

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo.
Porque lo has querido y porque te quiero .
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron,
vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa,
ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos.
Desplegar las alas
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento.
Aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

miércoles, 15 de abril de 2009

Estamos viejos

Yo que en un santiamén movía una montaña,
con un vigor que hoy a mi mismo me extraña,
debo admitir, al fin, que algo me debilita,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita.

Volaba tal que así sobre los rascacielos,
que periodista audaz no compartio mis vuelos,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
hoy vuelo en metro y ya... ni el pito me levita.

Y veia a través de oscuros sentimientos,
imagenes que os di en muy contados cuentos,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
hoy solo quiero ver mi serie favorita.
http://www.free-lyrics.org/13239-Javier-Krahe.html

Sembraba por doquier el bien y a los villanos
les daba tal pavor que les salían granos,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
ante el lobo feroz hoy soy Caperucita.

Fue fácil para mi, con mis superpoderes,
gozar del buen amor y muchas mas mujeres,
tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita,
hoy no tengo con quien, nadie me solicita.
Arriba corazón y a ver si contraatacas,
si es cosa de "El Luthor", prueba con espinacas,
si es cosa del reloj, hazle una cancioncita.
Tal vez sea la edad, tal vez la kriptonita.

Y sin embargo

Me lo dijeron mil veces,
Pero nunca quise poner atención
Cuando llegaron los llantos,
Ya estabas muy dentro de mi corazón.


Te esperaba hasta muy tarde
Ningún reproche té hacia
Lo más que te preguntaba
Era que si me querías.


Y bajo tus besos
En la madrugá
Sin que tu notaras
La cruz de mi angustia
Solía cantar.

Te quiero más que a mis ojos
Te quiero más que a mi vida
Más que al aire que respiro
Y más que a la mare mia


Que se me paren los pulsos
Si te dejo de querer
Que las campanas me doblen
Sí té falto alguna vez.


Eres mi vida y mi muerte
Te lo juro compañera
No debía de quererte
No debía de quererte
Y sin embargo te quiero.

Perdón

perdón vida de mi vida
perdón si es que te he faltado
perdón cariñito amado ángel adorado dame tu perdón
jamas volvera a pasar lo mismo

Yo solo adorarte ansió
por eso es que el amor mio
pide tu perdón

si tu sabes que te quiero con todo el corazón
que tu eres el anelo
tu eres esperanza
eres ilusión
perdona y calma mis angustias
con un poco de amor que es todo
lo que ansia cuando ama
que es todo lo que ansia
cuando ama este corazón

martes, 14 de abril de 2009

Garbo

Dios te ha dado la gracia del cielo,
Y, en tus ojos, en vez de mirada, hay rayos de sol
Déjame que te cante, rubia de mis amores
Un bolero que ensalce tu garbo
Que es tan español.


Olé, olé
Te mueves mejor que las olas
Y tienes la gracia del cielo
Mi Nena de cabello dorado
Mujer española.
Olé, olé


Tus ojos son tan pintureros
Que cuando los miro de cerca
Prendido en su embrujo
Soy tu prisionero.

Olé, olé
Envidia te tienen las flores
Pues llevas esencia en tu entraña
Del aire de España


Olé, olé y olé
Por linda y graciosa te quiero
Y en vez de decirte un piropo,
Laura Elisabet
Te canto un bolero


Sinonimos de Garbo: afabilidad, belleza, donaire, donosura,elegancia, gracia, salero simpatía, aire, distinción ,apostura, bizarría, empaque, galanura, gallardía gentileza, planta, aquel atractivo, encanto, hechizo, ángel esplendor, finura, graciosidad, guapeza, guapura, hermosura, lindeza, lindura, magnificencia, majeza, perfección, preciosidad, primor, sublimidad, beldad, delicadeza, divinidad, gala, galanería, prestancia, bravura, brío, estilo, porte.

domingo, 12 de abril de 2009

Corrección

Yo no soy indócil. Escucho la razón, y la sigo.

Cambiaré el nombre de lo que siento por ti; pero éste sentimiento permanecerá el mismo aun después de tal mudanza. Esta mañana he examinado las objeciones que me haz dirigido.

No creas por eso, mujer divina, que el estudio me haya ocupado hasta el extremo de olvidarte un solo momento. ¿Qué fuerza podría arrancarte de donde ejerces tu imperio con autoridad soberana?

No; no miento, no exagero. Exageran los amantes vulgares, porque su llama es vulgar. Mi afecto todo es divino. ¡Dios de la naturaleza! Tú mismo, tu mano potente lo ha grabado en mi alma. Su impresión es profundísima, y se ha arraigado en las más recónditas fibras del corazón. Perecerá este corazón, pero antes que él no perecerá ciertamente mi afecto.



Tú sola entretanto sostienes mi espíritu. La idea de verte, de hablarte, de conmoverte, este solo pensamiento constituye mi vida. Jamás se borrará de mi corazón, aunque la casualidad o los hombres condenen mi amor. ¿Quién puede atentar contra mi alma, y arrancar de ella este pensamiento? Cualquier esfuerzo lo avivaría mucho más. Desafío a todos los tiranos, y a todas las adversidades.


Mas la suerte de los amantes vulgares no debe ser la mía. El objeto que reina en mi corazón, es más elevado que el que reina comúnmente en el de los demás hombres. Todo es nuevo, todo es grande.

Esta idea me da mayores y nuevas fuerzas.

Efermo yo?

No, médico. No es propio de tu arte el curar esta calentura. Te engañas, o son falaces sus síntomas. El fuego que arde en mi seno es inmenso. No creas que para mitigarlo basten tus bebidas. Aunque bebiese el Rio Rhin entero, no sentiría alivio alguno.
Tú dices que esta fiebre es causa de los accesos a que se abandona mi mente de tiempo en tiempo. ¿Y qué? ¿Parécete acaso que yo deliro? Tú me calumnias. Mi razón es tan sólida como puede serlo la de otro hombre. Mi alma contempla un objeto... ¡Ah! Tú no sabes qué objeto contempla, y con cuánta intensidad...
Fija los ojos en el sol en un mediodía de julio. Mira con detención su brillante disco, y recoge dentro de tus pupilas su inmenso resplandor. Titubearás dentro de poco, y los objetos que te rodean desaparecerán pronto de tu vista.
¡He aquí mi situación! Lleno enteramente del caro objeto por el cual vivo, mi corazón no enferma como pretendes. Guarda, pues, para los miserables sepultados en el lecho del dolor tu ciencia, si alguna tienes, y tus cuidados. Nunca habrás visto otro hombre más sano que yo.
¿Y sería posible que un hombre enfermo amase como yo amo? Existo todo en ella, no veo más que a ella; no busco, no quiero otra cosa...
¡Crueles! Dejadme en mi felicidad. Si yo diese un paso atrás, entonces tal vez necesitaría de los socorros de vuestro arte. Pero no, serían inútiles: moriría.

Fuego

¡Ay!... ¿Qué fuego es este que circula por mis venas? Este es obra sobre mi imaginación, éste convierte mi pecho en llamas vivas.

La opresión es grande. Me falta aliento para expresarla, ¡tanto es el imperio que ha tomado sobre mí!
¡Memo! ¿Te engañas acaso? En medio de esta forma de expresión nace un oculto deleite que tú no cambiarías por cosa alguna. ¡Ah! ¡es el deleite del amor!
¡Ay de mí! ¿Qué palabra he pronunciado? ¿Quién explica su sentido? Hablé de amor otras veces. Bastante escribí de él en otro tiempo; pero sólo tracé una débil imagen del que ahora me consume.
¡L!... ¡E!... Se dice que el sentimiento de las mujeres es más vivo que el nuestro. No. Todas las mujeres juntas no pueden sentir con tanta fuerza como yo. Escribi los amores de Eva y Julia, ¡pero cuán lejos de la verdad! El amor es otra cosa. Es cierto. ¿Quién puede negarlo? ¿Quién? El que no conoce el objeto sublime de mi pasión.
¡Oh tú, que todavía no me atrevo a nombrar! ¿Cuándo será que sepas el inmenso fuego que con tu propia mano has encendido en mi corazón? ¡Si estuvieses aquí! ¡Si yo pudiese volar libremente a tu lado y decirte el tormento que forma mis delicias!... ¿Podré decírtelo algún día?
¡Memo! no alientes tan vanas esperanzas.

jueves, 9 de abril de 2009

Tu sabes que lo de nosotros es distinto fino..fino

Pa' que no llores
Tengo amor sincero amor del bueno
Para llevarte lejos de los dolores


Quiero darle colores a tu día gris
Y robar tu corazón
Llevarte de crusero y en el medio del mar
Decirte al oído que mi amor es sincero y de verdad


El amor se va y otro llegara y
No pasaras mas la vida solita sola llorando
Yo te hare feliz quedate a mi lado.

miércoles, 8 de abril de 2009

Esto es para ti Sabrosa

A mi me gusta tus manos
me gusta tu cuerpo
me gusta tu boca

A mi me gusta tu cara
me gusta tu mente
me gusta tu ropa

Me gusta sentir como se eriza
tu piel cuando mis manos te tocan
y me fascina comerte a besitos
hacerte detalles que me salen del alma
hacerte cosquillas cuando estas en la cama
gritar que te amo que por ti doy la vida
que eres todo para mi
que me faltas como el agua para vivir

Me gusta pensar en los besos q te di
en los q te daré
me gusta enviarte
mensajes de txt de amor para ti


me gusta, andar contigo, salir contigo
vivir contigo, dormir contigo , soñar contigo
llevarte a la disco y bailar contigo

martes, 7 de abril de 2009

Las letras exigen la rendición total e incondicional

Mi querida Laura, te escribo desde el frente de Batalla, talves esta sea mi última carta.
Aquí, no se sabe lo que puede suceder. Pero lo presiento el fin esta cerca. Esta semana lo pasamos fatal dicen que ha sido peor que el avance de las letras en los últimos días de marzo. Estamos perdiendo la fe. Fue horrible, ahora mismo estoy aplastado, noqueado, aunque bastante bien y espero seguir así, pero no creo que podamos resistir por mucho tiempo mas, las letras nos superan en numero.
Quizá te gustara saber como están los ánimos por aquí. Bien la verdad es que (si el comandante Bill ve este misiva seguro que me manda a fusilar) todo el mundo está totalmente harto.
Lo único que quiere todo el mundo es acabar con esto de una vez e irse a casa. Imagino que las letras no piensan lo mismo. Ayer vino una comitiva de parte del frente enemigo poniendo sus condiciones para terminar con esta invasión y pidiendo nuestra rendición total e incondicional. Pero el comandante Bill se negó rotundamente, diciendo que no aceptaba las condiciones del tal plan llamado “Simbiosis”.

Son 2.07 la tarde las letras han tomado posiciones más altas en las montañas y nosotros (Will, Bill, y Yo) nos desplegamos en abanico y nos refugiamos en unas trincheras. Las letras continúan avanzando.
Nadie sabe ni dice nada, pero circulan como pólvora varios rumores unos dicen que el enemigo a capturado a El jardinero, otros dicen que esta arrestado y acusado de alta traición, no sabemos a ciencia cierta que ha pasado con el.
Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.

Un fuerte abrazo y un beso


El capitán Memo