Yo era un muchacho tranquilo
Hasta que di con mi sueño más dorado
Que era una mujer bastante menor que yo
Yo tenía 37 y Ella 25 para mi favor
(Favor dudoso)
Comenzamos por
pasar algún tiempo juntos
por una amiga en común que teníamos
A eso le siguió una lluvia de mensajes
por el facebook (Para mí desgracia)
Hasta me froté las manos
Cuando supe que disfrutaría
de sus favores la noche que
me dejo entrar en su habitación
Y en su casa hice meriendas,
comidas y desayunos hasta engordar
(Casi reviento, como verán)
me volví alcohólico como ustedes
pudieron constatar
Lo tenía todo, y me puse ocioso
Me pasaba el día de la lectura al amor
De la búsqueda de lo mejor para
el futuro y las mejores recetas
¿Qué quiere mi amor?
¿Qué quiere mi encanto?
Le decía con voz azucarada
cuando se aparecía por la casa después del
trabajo.
Mi amigos comentaban que no me merecia
Que yo si era idiota o un bárbaro del diablo
Y la fama de conquistador paso a ser
de conquistado
Yo ya no buscaba a las pepillas,
y ella se pellizcaba el brazo para ver
(Si estaba soñando)
Aprendí, de un buena amiga a
no mentirle a mi mujer (error fatal)
A llevar la gabacha y a quedarme en
casa a hacer la comida, al contrario
de como es la tradición
Y ella se iba al trabajo,
pensando en sorprenderme en algo ilegal
(Era normal) cuando regresara
Cuando me di cuenta que las cosas
Ya no estaban es su sitio
Cuando me empezó a hablar de mi
con sus amigas a mis espaldas, al salir
Después vinieron los reclamos
las denuncias y los llantos al dormir
(Y pasó el tiempo)
Decidí dejarla cuando una noche
Desperté y la vi que se lanzaba sobre mí
Con unas tijeras
Mientras me ponía la culpa de todo a mi
y que yo amaba a otra mujer
salí corriendo a
las montañas, como buen guerrillero
de aquellos que eran
buenos pero para
solo hablar
Las excusas que me dio ella
no las puedo repetir
Así que un buen dia me limpie las Botas
y ahora aquí estoy en el exilio en Rusia
Sin sueños dorados, pero a salvo el honor.