viernes, 13 de julio de 2012

Desde el Exilio

Yo era un muchacho tranquilo
Hasta que di con mi sueño más dorado
Que era una mujer bastante menor que yo
Yo  tenía 37 y  Ella 25 para mi favor
(Favor dudoso)


Comenzamos    por
pasar algún tiempo juntos
por una amiga en común que teníamos


A eso le siguió una lluvia de mensajes
por el facebook  (Para mí  desgracia)
Hasta me froté las manos
Cuando supe que  disfrutaría
de sus favores la noche que
me dejo entrar en su habitación

Y en su casa hice meriendas,
comidas y desayunos hasta engordar
(Casi reviento, como verán)
me volví alcohólico como ustedes
pudieron constatar


Lo tenía todo, y me puse ocioso
Me pasaba el día de la lectura al amor
De la búsqueda de lo mejor para
el futuro y las mejores recetas
¿Qué quiere mi  amor?
¿Qué quiere mi encanto?
Le decía con voz azucarada
cuando se  aparecía por la casa después del
trabajo.

Mi amigos comentaban  que no me merecia
Que yo si era idiota o  un bárbaro del diablo
Y la fama de conquistador  paso a ser
de conquistado

Yo ya no buscaba a las pepillas,
y ella se pellizcaba el brazo para ver
(Si estaba  soñando)


Aprendí, de un buena amiga a
no mentirle  a mi mujer (error fatal)
A llevar la gabacha y a quedarme en
casa a hacer la comida,  al contrario
de como es la tradición


Y ella  se iba al trabajo,
pensando en sorprenderme en algo ilegal
(Era normal)  cuando regresara

Cuando me di cuenta que las cosas
Ya no estaban es su sitio
Cuando me empezó a  hablar  de mi
con sus amigas a mis espaldas, al salir



Después vinieron los reclamos
 las denuncias y los llantos al dormir
(Y pasó el tiempo)
Decidí dejarla cuando una noche
Desperté y la vi que se lanzaba sobre mí
Con unas tijeras

Mientras me  ponía la culpa de todo a mi
y que yo amaba a otra mujer
salí corriendo a
las montañas, como buen guerrillero
de aquellos que eran
buenos pero para
solo hablar


Las excusas que me dio ella
 no  las puedo repetir
Así que un buen  dia me limpie  las Botas
 y  ahora  aquí estoy en  el exilio en Rusia
Sin sueños dorados, pero a salvo el honor.